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Eventos formativos para líderes

Madrid, 29 de enero de 2010
 
Fuente: revistaorganiza.com
A los ya conocidos programas de outdoor training o de team building se han sumado nuevos modelos de trabajo en los que se fundamentan los especialistas para desarrollar habilidades directivas.
 
Lo cierto es que siguen siendo programas de outdoor training que han evolucionado de manera que la medición de resultados posterior al programa se ha convertido en un punto primordial, pues permite hacer un seguimiento del aprendizaje. Bien es cierto que los programas de outdoor training o de team building están muy desvirtuados, y en muchos casos se tiende a pensar, por error, que son programas de incentivos. La diferencia entre unos y otros es que en los eventos formativos prima el aprendizaje por encima del entretenimiento. La similitud es que permiten al directivo tener una experiencia personal individualizada o en equipo. Ejemplo de ello son algunos eventos donde los líderes ponen a prueba sus habilidades profesionales participando en diferentes deportes, ya sea introduciéndose en el mundo culinario formando parte de una representación artística, o incluso estableciendo contacto con los animales y la naturaleza. Existen paralelismos entre estas actividades y la propia actividad profesional como gestor de un equipo y de una empresa. Estas coincidencias pueden ayudar a los directivos de las compañías a corregir sus defectos y a destacar sus habilidades.

Está comprobado científicamente que aprendemos el 20% de lo que escuchamos, el 50% de lo que vemos y el 80% de lo que hacemos. En este sentido, este tipo de programas son eficaces porque los individuos son capaces de aprender con la práctica. Los programas de outdoor training y de team building son excelentes para desarrollar las competencias centradas en las personas, entre las que destacan la inteligencia emocional, la capacidad de cambiar, el trabajo en equipo o el liderazgo. Cada vez hay más consultoras estratégicas que se dedican a ofrecer este tipo de eventos formativos para líderes. Tal y como explica Samantha Pilo, Directora de Eventos e Incentivos de la Salamandra, empresa especializada en programas de outdoor training, la formación experiencial está ganando terreno en el sector del asesoramiento a altos directivos ya que “los directores de RRHH son cada vez más jóvenes y conscientes de que hay una formación limitada en el mundo empresarial y es necesario un aprendizaje experiencial”. Reunir a un equipo de altos cargos de diferentes compañías y ponerles a prueba fuera de su hábitat de trabajo, realizando actividades completamente diferentes a las que están acostumbrados a desarrollar diariamente, les ayuda a descubrir comportamientos y maneras de actuación en el campo profesional que les pueden conducir al pleno éxito o al mayor fracaso. La velocidad con la que nacen, compiten y mueren las ideas empresariales hace que los expertos se planteen la necesidad de gestionar las empresas de forma muy diferente a como se hacía cinco años atrás. La necesidad de generar nuevas ideas de forma más rápida crea, a su vez, la necesidad de conseguir que las personas que forman el equipo de las diferentes organizaciones acepten invertir su talento en las empresas para las que trabajan. En muchos casos, las empresas utilizan estos programas para lanzar mensajes o nuevos valores. Desde la Salamandra, trabajaron para la consultora McKinsey, consultora estratégica, en la interpretación de un proceso de negociación con un cliente.

¨La propuesta de la empresa equiemoción, seminarios de liderazgo natural con caballos, no tiene nada que ver con la equitación tradicional. En estos programas los directivos no montan a caballo¨ 
Serpretamantha Pilo lo explica así: “con este cliente utilizamos lo que llamamos films teams. Hacemos equipos de 10 o 15 personas que han de grabar un corto de tres minutos en el que hacen una interpretación. Luego todo el equipo ve cómo se ha llevado a cabo la negociación, y posteriormente comentan los resultados”. Los diferentes modelos de gestión de las empresas se basan en valorar la importancia de la información y el conocimiento, facilitar el aprendizaje de las organizaciones y valorar la aportación de las personas. Pero estos enfoques dependen siempre de la persona gestora y el modelo mental que reproduce en su día a día. Tradicionalmente, el directivo siempre ha flaqueado más en la gestión del rendimiento y en la motivación de sus colaboradores, es decir, en la falta de competencias relacionales. En este caso, se pueden llevar a cabo programas “hechos a medida” para trabajar en un problema más focalizado o en actitudes que se quieran fomentar. Hay otras técnicas que todos conocemos y que ayudan a la formación, como el coaching que mejora el rendimiento en el desarrollo potencial de las personas. Ahora, la tendencia continúa dirigiéndose hacia la formación a través de las vivencias, con la diferencia que las empresas siempre buscan resultados posteriores, “lo más importante de estos programas es el feedback posterior”, comenta la Directora de Eventos e Incentivos de La Salamandra. Las empresas quieren saber en qué medida gracias a estos programas los gestores empresariales pueden poner a prueba sus capacidades directivas y encontrar sus puntos fuertes y débiles, para, posteriormente, experimentar un cambio positivo en su trabajo diario.
Una alternativa equina
Es sabido que los caballos muestran conductas que permiten trabajar de forma terapéutica con niños y adolescentes que tienen problemas psicológicos y físicos. En esta línea, los expertos aseguran que estas caracteristicas se pueden aplicar a los líderes de empresa para medir su sensibilidad emocional y su comunicación. En definitiva, lo que se puede conseguir es medir el liderazgo natural de cada persona a través del caballo. Esta es la alternativa que ofrece Equiemoción, una empresa española de joven creación, cuyos socios provienen del sector del coaching y los recursos humanos y que apuesta por la interacción con este animal para el crecimiento personal y profesional. Lo cierto es que en EE.UU. ya hace años que se practican este tipo de actividades con caballos y existen asociaciones que defienden estas prácticas como la EGEA (Equine Guided Education Association), cuya misión es la de “crear un discurso unificado que implica la interacción del caballo con la persona como guía en crecimiento, en el aprendizaje y el desarrollo humano”. Por lo tanto, cuando hablamos de este tipo de programas, no nos referimos al típico evento de equitación, en el que los directivos montan a caballo. No tiene nada que ver, es todo lo contrario. Se trata de que cada persona intente conectar emocionalmente con el caballo sin ocupar una posición dominante, es decir, sin encontrarse encima del caballo tal y como explica Carlos Iglesias, uno de los socios fundadores de Equiemoción: “la gente trabaja con el caballo directamente y es muy impactante porque los participantes se dan cuenta de sus habilidades o sus defectos antes de que se lo digas”. Y añade que “el caballo refleja el deseo de la persona para individualizarse y al mismo tiempo necesita la manada para subsistir”. Dos aspectos totalmente paralelos a los comportamientos de las personas integradas en los equipos empresariales. En la empresa actual, el liderazgo poco tiene que ver con el autoritarismo y el poder, y mucho con la confianza y la dependencia. El equipo de un directivo tiene que depender de éste, pero para llegar a esa dependencia primero se ha de generar un clima de confianza. Un sistema que se reproduce en las manadas de caballos, donde cada caballo tiene un rol y se mueven con independencia y confianza hacia el resto.
¨Con el caballo estableces una relación que sería imposible tener con una barca practicando rafting. Con el caballo consigues un raport¨
La diferencia de este programa de aprendizaje experiencial con el resto viene dada por el animal, tal y como explica Carlos Iglesias: “Con el caballo estableces una relación que sería imposible establecer con una barca haciendo rafting, por ejemplo. La emoción y el estrés seguro que lo tienes en los dos casos, pero del caballo consigues un raport”. En esta línea añade que con este animal la persona consigue conocerse mejor ya que “el caballo es un gran espejo y esta experiencia lo que te da es capacidad de autoconocimiento e impacto emocional”.
En la práctica…
Durante dos días y medio, un grupo de directivos de empresas de ámbitos totalmente diferentes sale de su entorno habitual para adentrarse en un entorno totalmente natural en una ganadería denominada Yeguada Roja, situada en el municipio de Canyelles, Barcelona. Allí se someten a diferentes pruebas con caballos para medir sus habilidades directivas. La revista Organiza tuvo la oportunidad de asistir a una de estas jornadas para comprobar de primera mano la eficacia del sistema. El de este día era un programa especial, pues los participantes eran directivos de diferentes empresas de sectores muy diversos, como la automoción, el mundo editorial, la salud o la consultoría. Bien es cierto que estos programas se pueden hacer “a medida”, es decir que una única empresa solicite el programa para su equipo y que por lo tanto, se pueda experimentar con un caso concreto.
¨El caballo es un gran espejo y esta experiencia lo que te da es capacidad de conocimiento personal e impacto emocional¨

Durante la jornada se realizaron diferentes pruebas con sus posteriores feedbacks a todos los integrantes del equipo. Feedbacks en los que se visionaba la grabación de la prueba realizada y en el que cada integrante comentaba su ejercicio y escuchaba los comentarios del resto de sus compañeros, así como el de los consultores. Las pruebas se producían de forma individual, para el conocimiento personal de las propias habilidades y también se realizaban prácticas en equipo, para el aprendizaje en conjunto. En una de las pruebas, cada persona establecía una relación de confianza con el animal para superar una serie de obstáculos, y conseguir realizar un circuito. En los equipos humanos, diariamente hay que superar obstáculos, pero encontramos filtros en la comunicación interpersonal, filtros que no se dan cuando interactuamos con los caballos porque el tipo de comunicación es totalmente diferente, ya que el animal expresará a través de su cuerpo lo que sienta en cada momento. Organiza tubo la oportunidad de hablar sobre este tema con Rafael Tenor, Director Corporativo de Desarrollo de RRHH de FICOSA Internacional que participó en uno de los seminarios organizados por equiemoción al que asistió Organiza y habló sobre estos filtros: “cuando tienes un interlocutor delante, con el que te llevas bien o mal, puedes aceptar las cosas de una manera u otra, tu interlocutor puede tener una idea preconcebida de ti… El caballo, sin embargo, no tiene ninguna idea preconcebida de cómo actúas, es sincero” y añade “es una experiencia muy positiva ya que te das cuenta, realmente, de tus puntos flacos”. En otra de las pruebas, los directivos tenían que formar equipo y atraer a la manada, estableciendo una relación de confianza entre los miembros del equipo, y asumiendo, por parte de cada miembro, diferentes roles. Si el animal sentía confianza en el equipo y en el papel de cada integrante, les seguía, sino no. Después de tener esta experiencia, Tino Prat, consultor de comunicación del Grupo Conflict Mentoring, otro de los asistentes al seminario, explicaba que “me observo más, como si estuviera fuera de mí para ver cómo actúo con respecto a los demás. Para descubrir cómo reaccionan los demás” y argumentaba que recomienda esta experiencia porque “es una experiencia única que bien dirigida tiene un poder revelador para el crecimiento y el desarrollo personal en la empresa”.